Azrael (en árabe: 'Izrā’īl) es el ángel comisionado de la muerte y uno de los cuatro arcángeles principales en el Islam, junto a Gabriel (Yibril), Miguel (Mika’il) e Rafael/Serafiel (Israfil). Su función primordial encomendada por Dios es extraer el alma de los seres vivos al concluir su ciclo vital. En la tradición cosmológica islámica, se le considera la manifestación del atributo divino del «Poder» dentro de la Tabla Protegida (al-Lawh al-Mahfuz, el registro celestial donde está decretado el destino de la creación).
1. Etimología y denominaciones
- Origen del nombre: Proviene de raíces semíticas/hebreas compuestas por ‘Ezra (siervo) e ‘Il (Dios), cuyo significado conjunto es «siervo de Dios».
- Títulos coránicos y tradicionales:
- En el Corán no se le menciona por su nombre propio, sino con el título oficial de Malak al-Mawt (مَلَکُالمَوت, «el Ángel de la Muerte»).
- En las narraciones islámicas (hadices) se le atribuyen epítetos descriptivos como Qābiḍ al-Arwāḥ («el que extrae las almas») y Hādim al-Ladhāt («el que desvanece los placeres terrenales»).
2. Naturaleza y atributos
- Naturaleza inmaterial y omnipresencia funcional: Según los filósofos y teólogos islámicos, Azrael no es un ser corpóreo sujeto a los límites del espacio físico o la distancia. Al pertenecer al plano puramente espiritual (inmaterial), todo el universo material está presente ante él de manera uniforme. Por ello, puede tomar de forma simultánea las almas de innumerables seres en distintos puntos del cosmos sin necesidad de trasladarse físicamente.
- El deber como forma de adoración: En la teología islámica, el cumplimiento de su labor de recoger las almas constituye en sí mismo su alabanza continua a Dios, integrando su misión con su estado de devoción permanente.
- El reflejo del estado interior del ser humano: Eruditos islámicos señalan que los ángeles de la muerte actúan como un espejo límpido ante la persona agonizante: el ser humano no ve un rostro físico arbitrario, sino el reflejo directo de la realidad de su propia alma. Quien llevó una vida virtuosa contemplará una presencia serena y hermosa, mientras que quien acumuló faltas y opresión percibirá un aspecto severo y temible.
3. Jerarquía y asistentes (los emisarios de la muerte)
Azrael encabeza una vasta hueste de ángeles subordinados encargados del proceso de la muerte:
- Extracción directa: Según los relatos, Azrael toma personalmente las almas de los profetas y de las personas espiritualmente más elevadas (los santos o awliya).
- Asistentes para el resto de las criaturas: La muerte de las demás personas y seres es llevada a cabo por legiones de ángeles bajo su mando, clasificados según la disposición moral de cada individuo:
4. El desenlace final y la muerte de Azrael
En la escatología islámica (la doctrina sobre el Fin del Mundo), todos los seres creados comparten la condición de ser mortales:
- Cuando el arcángel Israfil hace sonar la trompeta celestial por primera vez (el toque del fin del mundo), todas las criaturas del universo mueren, a excepción temporal de unos pocos designados por Dios, entre ellos Azrael.
- Cumpliendo el decreto divino, Azrael toma sucesivamente la vida del resto de los arcángeles (Gabriel, Miguel e Israfil).
- Finalmente, Dios ordena la muerte del propio Azrael. Al experimentar la agonía de la muerte, se consuma la enseñanza islámica fundamental de que la inmortalidad pertenece de manera absoluta y exclusiva a Dios, el Único Creador de la existencia.