Medina (en árabe: المدينة, romanizado: al-Madina; lit. ‘la Ciudad’) es una de las ciudades santas más importantes del mundo islámico y de Arabia Saudita. En ella se encuentran la Mezquita del Profeta (al-Masyid al-Nabawi), su santuario y los sepulcros de destacadas personalidades de la historia del Islam. Conocida antiguamente como Yasrib antes de la Hégira, la ciudad se sitúa a unos 450 kilómetros al noreste de La Meca, en la región histórica del Hiyaz. Medina fue la primera capital del Estado islámico y el escenario de trascendentales acontecimientos políticos, militares y religiosos de la era formativa del Islam.
Población en la Época Preislámica
Antes de la llegada del Islam, la población de la ciudad estaba compuesta por dos grupos principales:
- Tribus Árabes: Formadas por los clanes de Aws y Jazray, que residían en el centro del oasis y mantenían constantes disputas y enfrentamientos internos entre sí.
- Tribus Judías: Principalmente los Banu Qainuqa’, Banu Nadir y Banu Qurayza, asentados en el sur y sureste del territorio, quienes también se involucraban en las alianzas y conflictos de las tribus árabes.
Nombres de la Ciudad en el Sagrado Corán
El texto coránico y la tradición islámica aluden a la ciudad con diversos apelativos:
Al-Madina («La Ciudad»):
«Dicen: «Cuando regresemos a Medina, los más poderosos expulsarán, sin duda, a los más débiles.» Y el poder pertenece a Dios, a Su Mensajero y a los creyentes, pero los hipócritas no tienen conocimiento.» (Corán, 63: 8)
«Y entre los beduinos que están alrededor vuestro y también entre la gente de Medina hay hipócritas…» (Corán, 9: 101)
Yasrib (Nombre histórico preislámico):
«Y cuando un grupo de ellos dijo: ¡Oh, gente de Yasrib!..» (Corán, 33: 13)
La tradición menciona que debe su nombre primitivo a Yasrib, un descendiente del profeta Noé que pobló la región tras el diluvio.
Al-Dar («El Hogar» o «La Morada»):
«Y quienes prepararon la casa (Medina) y la fe antes de ellos, aman a quienes emigraron a ellos…» (Corán, 59: 9)
Tayba: Nombre afectuoso otorgado por el Profeta Muhammad (PB), que denota pureza y bienestar.
La Emigración (Hégira) y Legado del Profeta
Trece años después del inicio de su misión, el Profeta emigró a Medina tras los compromisos de protección de los dos juramentos de 'Aqaba. Permaneció en ella durante los últimos diez años de su vida, transformándola en el núcleo de difusión y consolidación del Islam. Entre sus medidas fundacionales destacan:
- Construcción de la Mezquita: La Mezquita del Profeta funcionó como templo de adoración, sede gubernamental, centro judicial, político y escuela comunitaria.
- La Constitución o Tratado de Medina: Documento civil pionero que reguló los deberes, la convivencia y los derechos mutuos entre todas las comunidades musulmanas, árabes y judías bajo una autoridad común.
- Pacto de Hermandad: Un pacto formal de hermandad entre los emigrados de La Meca (Muhayirun) y los auxiliares locales de Medina (Ansar) para disolver divisiones tribales y asegurar la cohesión social.
Importancia Histórica y Religiosa Posterior
- Capital del Islam: Medina fue la capital del gobierno islámico durante cuatro décadas, desde la Hégira hasta el inicio del califato del Imam Hasan (con un paréntesis durante el califato del Imam Alí, quien trasladó temporalmente la administración a Kufa).
- Cuna de los Imames: En Medina nacieron diez de los doce Imames de la tradición chiita (desde el Imam Hasan hasta el Imam al-Askari, la paz sea con ellos).
- Lugar Santo de Entierro: Además del mausoleo del Profeta Muhammad (PB), en Medina se ubica el histórico cementerio de al-Baqi’, donde yacen sepultados cuatro Imames (Imam Hasan, Imam Sayyad, Imam Baqir e Imam Sadiq), familiares del Profeta y miles de sus primeros discípulos.