Degüello islámico
El degüello islámico es el método establecido por la ley islámica para sacrificar determinados animales terrestres cuya carne puede ser consumida. Cuando se cumplen sus condiciones, la carne pasa a ser ‘‘halal’’, es decir, lícita para los musulmanes, y las partes del cuerpo del animal se consideran ritualmente puras.
Este método se aplica a los animales terrestres permitidos para el consumo, salvo los camellos y los animales marinos. En la jurisprudencia islámica, el degüello es una de las formas de sacrificar animales.
Importancia
El Corán prohíbe a los musulmanes consumir la carne de animales que no hayan sido sacrificados conforme a las normas islámicas. Si un animal terrestre cuya carne es lícita —doméstico o salvaje— es sacrificado de este modo, su carne puede consumirse.
No obstante, algunos animales permitidos que viven en estado salvaje, como la gacela, la perdiz o la cabra montés, pueden ser cazados conforme a las normas islámicas de la caza, sin necesidad de ser degollados. Esta regla también se aplica a ciertos animales domésticos que se han vuelto incontrolables, como un camello o una vaca que hayan escapado.
Condiciones
Para que el sacrificio sea válido según las normas jurídicas islámicas, deben cumplirse las siguientes condiciones:
- Deben cortarse la tráquea y los dos principales vasos sanguíneos del cuello. Como precaución recomendable, también se corta el esófago, por debajo de la nuez del cuello.
- La persona que realiza el sacrificio debe pronunciar el nombre de Dios con la intención de sacrificar al animal. Puede decir, por ejemplo, ‘‘Bismillah’’ («En el nombre de Dios»), ‘‘Subhanallah’’ («Gloria a Dios») o ‘‘La ilaha illa Allah’’ («No hay divinidad sino Dios»).
- Quien realiza el degüello debe ser musulmán. Según las normas jurídicas citadas, el sacrificio realizado por una persona no musulmana —incluidos cristianos y judíos— no hace lícita la carne para el consumo musulmán.
- El corte debe efectuarse con un instrumento afilado de hierro u otro metal. Si no se dispone de un instrumento metálico y el animal pudiera morir antes del sacrificio, puede emplearse otro objeto cortante, como una piedra afilada o vidrio.
- Al sacrificarlo, la parte delantera del animal debe orientarse hacia la qibla, es decir, hacia la Kaaba de La Meca. Si esta condición se omite deliberadamente, la carne no será lícita; si se omite por olvido o desconocimiento, no se aplica esta consecuencia.
- Debe comprobarse que el animal estaba vivo al comenzar el sacrificio. Después del corte debe observarse algún movimiento, como el de los ojos, la cola o las patas. Como precaución obligatoria, la sangre debe salir del cuello en la cantidad habitual.
En el caso de los camellos, además de observar estas condiciones, el sacrificio se realiza introduciendo un cuchillo en la cavidad situada entre el cuello y el pecho. Por ello, no se les corta la garganta como a los demás animales.
El uso de máquinas automáticas para el sacrificio se considera permitido si se respetan las condiciones mencionadas, especialmente la invocación del nombre de Dios y el corte requerido en el cuello.
Prácticas recomendadas
Según las narraciones islámicas, se recomienda reducir en lo posible el sufrimiento del animal. Entre las prácticas recomendadas se encuentran darle agua antes del sacrificio y efectuar el corte con rapidez.
También se recomienda que quien realiza el sacrificio se oriente hacia la qibla. En el caso de una oveja, se aconseja dejar libres una pata delantera y una trasera; en el de una vaca, atar las patas; y en el de una gallina, dejarla libre después del sacrificio hasta que muera.
Prácticas desaconsejadas
Se desaconseja separar la cabeza del animal, cortar su médula espinal o quitarle la piel antes de su muerte completa. También se considera desaconsejable:
- sacrificar un animal delante de otro animal;
- sacrificarlo la noche anterior al viernes o antes del mediodía del viernes, salvo en caso de necesidad;
- que una persona sacrifique un animal que ella misma ha criado;
- introducir el cuchillo por detrás de la nuez del cuello y desplazarlo hacia delante para cortar la garganta.
El degüello en el judaísmo y el cristianismo
En el cristianismo contemporáneo no existen normas especiales sobre el degüello de animales.
En el judaísmo, en cambio, existen instrucciones específicas. Según lo mencionado en el Talmud, el animal no debe estar inconsciente ni ser incapaz de permanecer de pie antes del sacrificio. El degüello debe ser realizado por una persona autorizada por los rabinos y consiste en un movimiento preciso y rápido. Este método judío de sacrificio animal recibe el nombre de Shojet.
Prohibiciones en algunos países
Según algunas investigaciones mencionadas en la fuente, el degüello islámico favorece la salida de la sangre de los órganos del animal y puede contribuir a una mayor calidad y duración de la carne.
Sin embargo, en algunos países no musulmanes, las leyes estatales han prohibido o restringido el degüello islámico y el judío, alegando la necesidad de evitar el sufrimiento animal. En ciertos países de tradición cristiana, la legislación permite o exige aturdir al animal antes de sacrificarlo.
para más información se refiere a: Degüello Islámico