Sirat (en árabe: اَلصِّراط ) es el puente tendido sobre el Infierno que todas las personas deben cruzar en el Día de la Resurrección para llegar al Paraíso. La creencia en él constituye uno de los principios fundamentales del Islam. La facilidad para cruzarlo depende de la fe y de las obras de cada persona durante la vida terrenal.
Significado
En el Corán, Sirāt designa una «vía clara y principal» (frente a Sabīl y Tarīq). La palabra aparece 45 veces en las escrituras. Teólogos y místicos interpretan el Sirat como el camino de conocimiento de Dios y, en la tradición chií, se asocia espiritualmente con la guía del Profeta Muhammad (PB) y los Imames Infalibles (P), en especial el Imam Alí (P).
Características
El puente está tendido sobre el abismo del Infierno y se describe como «más delgado que un cabello y más afilado que una espada»: imagen del rigor de la justicia divina. Según el estado espiritual de cada alma, las personas lo atraviesan a distintas velocidades: los justos con la rapidez del rayo; otros al paso del corcel o arrastrándose, mientras que los que carecen de fe y buenas obras resbalan y caen al abismo.
Estaciones del puente
El Sirat contiene puntos de control en los que se interroga al alma sobre sus obligaciones: el reconocimiento del liderazgo espiritual (Wilāya), la honestidad, los vínculos familiares, la ayuda a los oprimidos, la oración, el ayuno y los deberes económicos (Zakāt, Jums, peregrinación). Quien cumplió con rectitud avanza velozmente de una estación a otra; quien tiene deudas pendientes queda detenido por largos periodos.
Factores facilitadores
Las tradiciones recogen diversos actos que ayudan la salvación: esperanza en la misericordia divina y arrepentimiento (Istighfār), el amor y seguimiento de la Ahl al-Bayt, la constancia en la oración diaria y la oración nocturna, la caridad y auxilio a los necesitados, la aceptación serena del decreto divino.
Según estos relatos, el Profeta Muhammad (PB) y el Imam Alí (P) serán los primeros en cruzar victoriosamente este puente y entrar al Paraíso delante de los creyentes.