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Los Atributos de la Esencia

Después de que quedó en claro la división de los Atributos divinos en “positivos” y “negativos”, y en “esenciales” y “de acción”, debemos proceder a estudiar las cuestiones más importantes relacionadas a ello.

Los Atributos de la Esencia

A- El conocimiento eterno

El conocimiento de Dios –al ser Su Misma Esencia- es sempiterno, así como lo es Su Esencia Absoluta, y asimismo no tiene fin.

Dios, Glorificado Sea, además de tener conocimiento de Su Propia Esencia, conoce todas las cosas que están fuera de Su Esencia, ya sean genéricas o cuestiones específicas, antes de que se produzcan y concreten, o bien después de su acontecimiento y concreción.

El Sagrado Corán enfatiza ello de gran forma cuando dice:

﴿ إِنَّ اللَّهَ بِكُلِّ شَيْءٍ عَلِيمٌ ﴾

«Por cierto que Dios es Sabedor de todas las cosas».[1]

También dice:

﴿ أَلاَ يَعْلَمُ مَنْ خَلَقَ وَهُوَ اللَّطِيفُ الْخَبِيرُ ﴾

«¿Acaso no ha de saber Quien ha creado, siendo que es el Benévolo, el Informado?».[2]

Se ha hecho un repetido y enérgico énfasis sobre la eternidad, amplitud y condición absoluta del conocimiento divino en los hadices transmitidos de los Imames de Ahl-ul Bait (P), por ejemplo las palabras del Imam Ya‘far As-Sâdiq (P), que dicen:

« لَم يَزَل عالِماً بالمَكانِ قَبْلَ تَكوينه كَعِلْمِهِ به بَعْدَ ما كوَّنَهُ وَكَذلِكَ عِلمُهُ بِجَمِيِعِ الاََشياءِ »

Tiene conocimiento del lugar antes de originarlo, y es igual a Su conocimiento del mismo después de haberlo originado; y asimismo es Su conocimiento de todas las cosas.[3]

B: El amplio poder

El poder de Dios es eterno al igual que Su conocimiento, al ser Su Misma Esencia por lo que, al igual que Su conocimiento, Glorificado Sea, es absoluto e ilimitado.

El Sagrado Corán enfatiza la amplitud del poder de Dios, diciendo:

﴿ وَكَانَ اللَّهُ عَلَى كُلِّ شَيْءٍ قَدِيراً ﴾

«Y Dios es Poderoso por sobre todas las cosas».[4]

Y dice:

﴿ وَكَانَ اللَّهُ عَلَى كُلِّ شَيْءٍ مُقْتَدِراً ﴾

«Y Dios es Poderoso por sobre todas las cosas».[5]

Dijo el Imam Ya‘far As-Sâdiq (P):

« الاَشياءُ لَهُ سَواءٌ عِلماً وقُدْرةً وَسُلْطاناً، ومُلْكاً وإحاطةً »

Las cosas son para Él igual en conocimiento, poder, autoridad, potestad y dominio.[6]

En cuanto a si la realización de las cosas absurdas y esencialmente imposibles en sí mismas se encuentran fuera del área del Poder Divino, ello no es a causa de una falla en el Poder Divino, sino que surge de la ausencia de idoneidad de la cosa imposible de concretarse en la existencia (por lo que conforma un defecto de parte del receptor y no parte del Ejecutante).

Dice el Imam ‘Alî (P) en respuesta a quien le preguntó acerca de la realización de las cosas imposibles:

« إنّ الله تباركَ وتعالى لايُنسَبُ إلى العَجز، والّذي سَألْتنِي لا يَكُونُ »

Por cierto que a Dios, Ennoblecido y Glorificado Sea, no se le atribuye la incapacidad, sino que lo que preguntaste no tiene posibilidad de ser.[7]

C: La vida

Por cierto que Dios, el Sapientísimo y el Poderosísimo, es categóricamente Vivo, puesto que los dos atributos anteriores son particularidades de los entes vivientes, y es a partir de aquí que también quedan en claro los indicios de la Vida Divina.

A pesar de que el Atributo de la Vida mediante el cual es calificado Dios, Glorificado Sea, es igual a todos sus otros Atributos: exento de todo defecto y de todas las particularidades de tal atributo en el ser humano o lo que se le asemeja (como el acontecer de la muerte), y desde que Dios es Vivo por esencia, no hay vía para la muerte hacia Su Esencia Sagrada, como dice el Sagrado Corán:

﴿ وَتَوَكَّلْ عَلَى الْحَيِّ الَّذِي لاَ يَمُوتُ ﴾

«Y encomiéndate al Vivo, el Cual no muere».[8]

D: La voluntad y el albedrío

El ejecutor consciente de su acción es más completo y perfecto que aquél inconsciente de la misma, así como el ejecutor que tiene la voluntad de realizar su acción y es libre de hacerla (de forma que si quiere realizar una acción la realiza, y si no quiere realizarla no la realiza), es más perfecto que el ejecutor compelido y obligado que no tiene delante suyo más que una de las dos opciones: ya sea realizar la acción o abandonarla.

Considerando lo que dijimos, y asimismo considerando el hecho de que Dios es el más perfecto de los ejecutores en el plano de la existencia, será evidente que digamos que Dios es un ejecutante voluntario, y que Él, Glorificado Sea, no es compelido por parte de otro, ni forzado porque así lo implique Su Esencia.

Al decir que “Dios tiene voluntad” queremos significar que Él, Glorificado Sea, tiene libre albedrío y no está compelido ni forzado.

La voluntad -en el sentido conocido en el ser humano, la cual conforma un asunto gradual y originado en el tiempo- no tiene lugar en la Sagrada Esencia divina.

A causa de esto, la Voluntad Divina fue descripta en los hadices de Ahl-ul Bait (P) como la realización misma de la acción y su concreción misma, impidiendo con ello que las personas cayeran en el desvío y el error al interpretar y explicar este Atributo Divino.

Dijo el Imam Mûsâ Ibn Ya‘far (P):

« الاِرادة من الخَلق: الضميرُ وما يَبْدُو لهم بعدَ ذلك من الفِعْل. وأمّا مِنَ الله تعالى فإرادتُهُ: إحداثُه لاغير، ذلك لاَنَّه لايُرَوّي ولايَهِمُّ ولا يَتَفَكَّرُ، وهذهِ الِصّفاتُ مَنْفيّةٌ عَنْهُ وَهيَ صِفاتُ الخَلْقِ. فإرادَةُ اللهِ، الفِعْلَ؛ لا غير ذلكَ يَقولُ لَهُ كُنْ فَيَكُونُ بلا لَفْظٍ ولا نُطْقٍ بلسان ولا همّة ولا تفكّر ولا كيف لِذلِكَ، كما أنَّه لا كيفَ له »

La voluntad, en relación a las criaturas, consiste en un estado interior que trae aparejada la acción que luego surge de las mismas; pero en relación a Dios, Glorificado Sea, Su Voluntad es Su misma acción de hacer y no otra cosa; ello es porque a Él no le sobreviene el estado de “reflexión”, ni el de preocupación, ni necesita “cavilar”, puesto que estos atributos se descartan de Él, y son atributos de las criaturas. Así pues, la Voluntad de Dios es Su misma acción, y no otra cosa. Dice que algo sea, y es, sin que para ello medie palabra ni pronunciación con lengua alguna, ni motivación, ni reflexión, y así tampoco ello tiene un “cómo”, así como Él no posee un cómo.[9]

De esta manera se hace evidente lo que manifestamos que: Su atributo, Glorificado Sea, de “poseedor de voluntad” –en el sentido de que posee libre albedrío-, conforma uno de los Atributos de la Esencia, pero el mismo Atributo, en el sentido de producir y proveer la existencia, conforma uno de los Atributos de la Acción.

 

[1] Al-'Ankabût; 29: 62.

[2] Al-Mulk; 67: 14.

[3] At-Tawhîd de As-Sadûq, p.137, cap. 10, hadîz 9.

[4] Al-Ahzâb; 33: 27.

[5] Al-Kahf; 18: 45.

[6] At-Tawhîd de As-Sadûq, cap. 9, hadîz 15.

[7] At-Tawhîd de As-Sadûq, p.130, cap. de “Al-Qudrah” (El Poder).

[8] Al-Furqân; 25: 58.

[9] Usûl Al-Kâfî, t.1, p.109, cap. “La voluntad; sobre que la misma forma parte de los Atributos de Acción, y sobre el resto de los Atributos de Acción”, hadîz 3.