Submitted by admin on Sun, 04/12/2015 - 22:45
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El Rezo
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La oración en el Islam

La oración es uno de los actos más importantes de la religión islámica. Si esta es aceptada por Dios, todos los restantes actos del creyente le serán aceptados.

El musulmán debe tener la precaución de no orar apresuradamente, de recordar a Dios con humildad y sinceridad, de estar consciente de a Quién se está dirigiendo y de considerarse muy pequeño ante la majestuosidad y grandeza del Creador del universo.

Durante la oración el musulmán debe arrepentirse de sus pecados, pedir perdón por ellos, debe alejarse de todos aquellos actos y pensamientos que constituyen un obstáculo entre el siervo y su Creador.

La oración en la tradición profética

Dijo el Profeta (BP): «Una oración de las prescritas, para Dios equivale a mil peregrinaciones mayores (hayy) y mil peregrinaciones menores (‘umrah) aprobadas y aceptadas.» (Bihâr Al-Anwâr, t.99, p.14)

Dijo el Imam Yafar As-Sadiq (P): «Si ante a la puerta de uno de vosotros hubiera un río y se bañara en el mismo todos los días cinco veces, ¿acaso quedaría algo de suciedad en su cuerpo? Ciertamente que el ejemplo de la oración es como el del río que purifica, de manera que cada vez que reza una oración ello conforma una expiación de sus pecados, salvo aquel pecado que le hace salir de la fe y que reside en él.» (Bihâr Al-Anwâr, t.82, p.236.)

Dijo el Profeta (BP): «No arruinéis vuestra oración (al no observar su correcta realización), puesto que quien arruina su oración será resucitado junto a Qârûn y a Hâmân, y será un derecho de Dios introducirle en el fuego junto a los hipócritas.» (Bihâr Al-Anwâr, t.83, p.14)

Dijo el Imam Ali (P): «Si la persona que se encuentra rezando supiera la misericordia que le está cubriendo, no levantaría su cabeza de la prosternación.» (Tasnîf Gurar Al-Hikam, p.175)

Dijo el Imam Al-Baqir (P): «Lo primero que se le computa al siervo es la oración, y si la misma es aceptada, todo lo demás le será aceptado (y si no es así el resto de sus acciones no le ocasionarán beneficio alguno).» (Bihâr Al-Anwâr, t.7, p.267)

Dijo el Mensajero de Dios (BP): «Observad las oraciones, que por cierto que Dios, Exaltado y Engrandecido Sea, cuando acontezca el día de la Resurrección requerirá al siervo, y lo primero que le preguntará es respecto a la oración, y si las presenta completas (será bienaventurado), y si no es así, será arrojado al fuego.» (Bihâr Al-Anwâr, t.82, 202.)

Hay dos clases de oraciones:

1) Las oraciones obligatorias

Las oraciones obligatorias son seis:

a) las oraciones diarias;

b) la oración de los signos[1];

c) la oración del difunto;

d) la oración de la circunvalación a la Kaaba;

e) las oraciones que se realizan por un padre o madre ya fallecidos y que no oraron jamás o que oraron y dejaron al morir oraciones pendientes;

f) las oraciones que uno mismo se impone como obligatorias, ante un juramento o promesa hecha, etc.

2) Las oraciones preferibles

Las oraciones preferibles son muchas y se denominan nafílah.

I. Las oraciones y sus horarios

  • Las cinco oraciones obligatorias diarias

1. La oración del alba (fayr) consta de 2 ciclos.

Antes del llamado a la oración del alba aparece en el Oriente[2] una blancura que se va elevando y que se denomina primer alba. Cuando la misma se extiende se denomina segunda alba y ese es el momento exacto en que comienza el horario de esta oración. Este horario culmina momentos antes de la salida del sol.

2. La oración del mediodía (zuhr) consta de 4 ciclos.

El horario para realizar la oración del mediodía comienza al mediodía —cuando el sol empieza a declinar— y termina justo cuando hay tiempo suficiente para realizar la oración de la tarde.[3]

3. La oración de la tarde (‘asr) tiene 4 ciclos.

El horario para realizar la oración de la tarde comienza después de haber hecho la oración del mediodía y termina a la puesta del sol.

4. La oración del ocaso (magrib) consta de 3 ciclos.

El ocaso llega cuando desaparece el tono rojizo del cielo en el lado opuesto al lugar en que se pone el sol, es decir, hacia el Oriente.

El horario para realizar la oración del magrib comienza en el ocaso y culmina justo cuando hay tiempo suficiente para realizar la oración de la noche.

5. La oración de la noche (‘ishá) tiene 4 ciclos.[4]

El horario para realizar la oración de la noche comienza después de haber hecho la oración del ocaso y termina a la medianoche.[5]

  • Las oraciones preferibles

De entre ellas las más recomendables son las que se hacen antes o después de las oraciones obligatorias diarias, y consisten en: 2 ciclos antes de la oración del alba, 8 ciclos antes de la oración del mediodía, 8 ciclos antes de la oración de la tarde, 4 ciclos después de la oración del ocaso, 2 ciclos después de la oración de la noche[6] y 11 ciclos de la oración preferible de la medianoche (Salatul layl).[7]

II. Condiciones para realizar la oración

1. La alquibla

En el momento de realizar la oración, el musulmán deberá ubicarse en dirección a la Kaaba.[8]

2. La vestimenta

 El hombre en el momento de la oración debe cubrirse las partes pudendas aunque nadie lo vea y es mejor que se cubra desde el ombligo hasta las rodillas.

La mujer en el momento de la oración debe cubrirse todo el cuerpo hasta la cabeza y el cabello, pero no es necesario que se cubra el rostro, las manos hasta las muñecas y los pies hasta los tobillos.[9]

Existen seis condiciones para la vestimenta del orante: estar limpia y pura; ser lícita[10]; que no sea piel de carroña[11]; que no sea de piel de un animal cuya carne es ilícita; que siendo varón el orante su ropa no sea de seda pura ni de tejido de oro.

3. El lugar de la oración

El lugar de la oración no debe ser usurpado, aunque fuese una alfombra, tabla, etc.

El lugar de la oración deberá estar inmóvil.

No se debe orar en un lugar donde el techo sea tan bajo que no se pueda parar o tan pequeño que sea imposible hacer la inclinación o prosternación.

El lugar en que apoya la frente el orante no debe estar cinco centímetros más alto o más bajo que el lugar donde apoya sus rodillas; ni la punta de los pies no deben estar a mayor altura que la frente [en el momento de la prosternación.]

El lugar donde se ora deberá estar puro.[12]

4. La concentración durante la oración

Las oraciones deben hacerse en perfecto estado de recogimiento y serenidad.

5. La purificación del orante

Para realizar la oración, el musulmán primero deberá purificarse realizando la ablución (wud'u), o la ablución en seco (tayammum) o el baño ritual completo (gusl).

Para saber más sobre la oración, forma de realizarlo y ... se refiere a:

Libro "La Oración" o bajar el archivo PDF

Videos sobre "Como realizar las oraciones diarias"

Artículo: "Las disciplinas de la oración"

[1] En árabe salat-ul-ayat; es la oración que se realiza después de que acontece un fenómeno natural, como un terremoto, un eclipse, vientos huracanados, etc.

[2] En el cielo.

[3] Los días viernes en lugar de realizar la oración del mediodía se puede hacer la oración colectiva del yumu'at que consta de 2 ciclos.

[4] Las oraciones del mediodía, la tarde y la noche constan de 4 ciclos; durante los viajes mayores a 48 Km. el musulmán deberá reducir estas oraciones a 2 ciclos.

[5] Se recita la oración del mediodía y de la tarde, en voz baja y el resto en voz alta. Las alabanzas en las inclinaciones, prosternaciones, el testimonio y el saludo final pueden recitarse en voz alta o en voz baja. En el tercer y cuarto ciclo es obligatorio recitar las alabanzas o el sura Al-Fatiha en voz baja.

[6] Estos dos ciclos se hacen estando sentando.

[7] Todas las oraciones nafilah se realizan de dos en dos ciclos.

[8] En verdad, todos los actos nobles y sagrados deben realizarse orientados hacia ella.

[9] Para tener certeza de que ha cubierto lo obligatorio es conveniente que cubra un poco más de lo que corresponde.

[10] La vestimenta no deberá ser usurpada.

[11] Es decir, que no haya sido hecha de la piel de un animal no sacrificado de acuerdo al rito islámico.

[12] Asimismo, es desaconsejable orar en el baño, frente a un hombre, frente a una puerta abierta; en avenidas, rutas y callejones; frente al fuego o lámpara de combustible, en la cocina o un lugar en que haya fuego encendido; frente a un pozo, frente a una fotografía, frente a una estatua; en una habitación en la cual hay una persona que ha eyaculado sin purificarse; enfrente, sobre o entre las tumbas y en el cementerio, etc.