El Bahaísmo (Fe Bahaí)

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Bahaísmo
Fe Bahaí
Bahaí
El Bahaísmo (Fe Bahaí) y su antecedente histórico[1]
Antecedentes
En el Imperio safávida o dinastía Safawi (1501-1722) de Irán, el pensamiento del Islam Shia, llegó al poder tras muchos siglos de estar forzado a estar al margen de la política.
En la Escuela del Pensamiento Shia, los Principios de la Creencia del Islam son: 1. La Unicidad de Dios, 2. La Justicia de Dios, 3. La Profecía Divina, 4. La Autoría Divina (imamato) de los infalibles sucesores del Profeta (Ahlul Bait), y 5. El retorno hacia Dios. También las normas religiosas del Islam se extraen por medio de “Iytihad” de los sabios referentes -muytahid- desde las cuatro fuentes, las cuales son en orden prioritario; 1. El Sagrado Corán, 2. La Tradición del Profeta y sus doce infalibles sucesores, 3. El consenso de los sabios, y 4. El intelecto.
Uno de las diferencias entre los credos en el Islam Shia con otras escuelas islámicas, es su creencia a Al-Mahdi Prometido, el duodécimo infalible sucesor del Profeta del Islam, a quien se cree que está vivo y es el “intermediario de la Gracia Divina para Su creación” mientras se ocultó por el decreto de Dios -desde el año 940 (329 del calendario islámico)-  para que un día aparezca con el propósito de llenar al mundo de la “justicia” en el momento cuando está llena de la “tiranía y corrupción”.
Simultáneamente, desde el inicio de la dinastía Safawi surgieron también varios movimientos religiosos dentro de este medio ambiente.   
El primero de estos corrientes es llamado la “escuela Ajbari”, la cual opina que el intelecto del ser humano no es capaz de percibir las leyes religiosas, negando el “Iytihad” de los sabios referentes religiosos en extracción de las normas islámicas desde sus fuentes leales, creyendo en que la imitación a un sabio referente es ilícito y un musulmán solo debe seguir al Profeta y sus infalibles sucesores.[2]
Siguiendo esta corriente, en los principios del reino de la dinastía Qayar (1785-1925) surgió otro movimiento por las enseñanzas del Sheij Ahmad Ehsaí, y posteriormente, por los esfuerzos de un alumno de él llamado Seyyed Kadem Rashti denominado la “escuela Shaijiyya”. La escuela Shaijiyya influenciada por la escuela Ajbari negó la Justicia Divina y el Retorno como dos de los Principios de la Creencia del Islam, creyendo que el cuarto principio de la religión islámica es la persona que es intermediario entre el Imam Mahdi y la gente, bien llamado Rukn Rabi’, y las autoridades de la Escuela Shaijiyya son esta misma persona. Es desde este punto que comienza las autoproclamaciones de ser esta persona de alto rol espritual.[3]
“Seyyed Ali Mohammad Shirazi”, el fundador de la secta “Babismo” o “Babiyya”, fue unos de los alumnos del fundador de la escuela Shaijiyya, Seyyed Kadem Rashti.
Orígenes del “Bahaísmo”
El “Bahaísmo”, o “Fe Bahaí” o “Bahaíyat” -en persa- es una secta derivada de la secta “Babismo”. Los seguidores de Bahaísmo lo consideran una religión mientras los musulmanes no la reconocen y usualmente la denomina “La secta desviada” del Islam -ferqeye dhal.le-. El fundador de la secta Bahaí es “Mirza Hosein Ali Nuri” más conocido como “Baha’ullah” - Gloria de Dios-, del cual esta secta ha tomado su nombre. Su padre, Mira Abbas Nuri más conocido Mirza Bozorg -Mirza el grande- era uno de los escribas y secretarios del corte Qayar y muy reconocido por Qaem Maqam Farahani, el visir de Mohammad Sha Qayar. Luego de asesinato de Qaem Maqam, Mirza Abbas fue obligado a deponer su cargo de escribano y se trasladó a la ciudad Nur en el norte de Irán.
El fundador de la Fe Bahaí, Mirza Hosein Ali, nació en Teherán en el año 1818 (1233 del calendario islámico), donde aprendió las enseñanzas primarias de la literatura persa y árabe, como también sus hermanos. En esa situación muy inestable político-social-económico, y cuando la gente según su mentalidad cultural estaban esperando al Salvador Prometido –el Imam Mahdi (P)- , el “Seyyed Ali Mohammad Shirazi” más conocido como el “Bab” proclamó su  llamamiento, al mismo tiempo sus partidarios le decían a la gente que él era el mismo imam esperado y prometido del Islam que estaban esperando. Quizás el Bab no creía que la gente lo reconociera tan temprano, pero muchas personas, y en su mayor parte quienes estaban buscando la manifestación del Imam oculto en las ciudades, mientras no lo habían visto y probado, se volvieron partidarios del Bab y lo creyeron como el Imam Mahdi Prometido que se ha manifiesto para salvar la humanidad.
Comienzo del Movimiento Bahaí
En el año 1844 cuando el Bab hizo su proclamación, el Mirza Hosein Ali Nuri era un joven de 28 años de edad, residido en Teherán, quien muy pronto ingresó al Babismo por medio de las propagaciones del primer partidario del Bab, Molla Hosein Boshruyeí, desde el momento en que se volvió  uno de los más activos miembros y creyentes al Bab, difundiendo los credos del Babismo especialmente en Nur y Mazandarn, el norte de Irán. Algunos de sus hermanos ingresaron al Babismo por medio de su propaganda, por ejemplo Mirza Yahia, más conocido como Sobhe Azal.[4]
De las más famosas gestiones de Mirza Hosein Ali, según las fuentes bahaí,[5] se puede indicar el plan diseñado por él para salvar a Qurrat al-Ain, quien fue arrestada y encarcelada  por parte del gobierno por martirizar a un gran sabio y referente religioso shia de la provincia Qazvin -Mol.la Mohammad Taqi Baragani-, así como el rol efectivo e influyente para reunir a los babies en Badakhsh después de que el gobierno arrestó y expulsó a Bab y lo encarceló, gastando mucho dinero para reunir a los seguidores del Bab en esta gran reunión[6] y forzando al gobierno para salvarlo. La misma gran reunión hizo más famoso al Miraza Hosein Ali, donde le dieron el apodo “Baha’ullah” -Gloria de Dios-.
Estas rebeldías de los babies coincidieron con los principios años del reino de Naser ad-Dina Sha Qayar. El Bab, en su libro “Baian” nombró a cinco provincia de Irán como las zonas privadas de sus seguidores donde los que no creían en Bab no les estba permitido residir. Mirza Taqi Khan Amir Kabir, el visir poderoso de la corte tomó decisión a reprimir a estos movimientos rebeldes y como resultado se ejecutó al Ali Mohammad Bab en Tabriz en el año 1850.
Toma de posición de Mirza Hosein Ali
Posteriormente a la ejecución del Bab, la mayor parte de los seguidores del Bab coincidieron en seguir a Mirza Hosein Ali como el sucesor del Bab. Amir Kabir, con el propósito de suprimir la intriga de los babies, pidió a Mirza Hosein Ali que dejara Irán para ir a Irak, y él lo hizo en el Año 1852. Pero tras unos meses, Amir Kabir fue obligado a renunciar de su cargo y finalmente es asesinado en el año 1852 por la orden del rey, el nuevo visir, Mirza Aqa Khan Nuri, personalmente invitó a Mirza Hosein Ali para regresar a Teherán. En el mismo año aconteció el atentado al rey Qayar por parte de los babies, el cual causó otra vez a la captura y asesinato de los mismos, encontrando pruebas del rol de Mirza Hosein Ali en el plan de intento de asesinato al rey también él fue arrestado. Él se refugió en la embajada de Rusia y el propio embajador lo protegió. Finalmente Mirza Hosein Ali se salvó de la muerte por la protección brindada por Rusia, realizándose un acuerdo entre Irán y Rusia para trasladarlo a Bagdad. Llegando a Bagdad, él escribió una carta de agradecimiento a la embajada de Rusia en Irán.
En Bagdad, el cónsul de la Inglaterra, así como el representante de Francia visitaron al Mirza Hosein Ali, prometiéndolo la protección de sus gobiernos e incluso le propusieron la nacionalidad de sus países.
En esa época, las ciudades de Bagdad, Karbala y Nayaf se convirtieron en los centros de los babies, donde día por día aumentó el número de los seguidores del Bab. Merece decir, aunque el Bab había profesado en su libro “Baian” que después de él llegaría otra persona como nuevo profeta “quien Dios lo manifestará” -man iudhiruhu Al.lah- y según sus dichos esta manifestación debía acontecerse a posterior de casi 2000 años, y que por el mismo acontecimiento el libro “Baian” se abrogará, mientras pasando solo unos diez años muchos babies proclamaron que son la misma persona prometida.
Se ha dicho que solo en Bagdad, 25 personas se autoproclamaron ser la persona que Bab había anunciado. Mayoría de estas personas, por medio de un plan diseñado por Mirza Hosein Ali con colaboración de Mirza Yahia Sobhe Azal, fueron asesinadas u obligadas a renunciar sus proclamaciones.
Por los asesinatos que fueron comunes entre los babies, así como el robo de los bienes de los santuarios sagrados en Irak por ellos, y también por las discrepancias entre los musulmanes de Irak e Irán -que visitaban siempre a los santuarios sagrados en Irak- con los babies, se derivó que el gobierno de Irán pidiera al imperio Otomano que expulsara a los babies de Irak. Por lo tanto, los seguidores de la secta Babía fueron llevados hacia Estambul y tras cuatro meses de allí al Edirne -en el este de Turquía actual-.     
Doctrina
En esa época, Mirza Hosein Ali proclamó que es “quien Dios lo manifestó” y de allí empezó la división principal entre los babies. Los babies que no creyeron a su llamamiento quedando con Yihia Sobhe Azal se llamaran “Azali”, mientras los partidarios de Miraz Hosen Ali, más conocido anteriormente Baha’ullah, se denominaron “Bahaí”.
Baha’ullah empezó a enviar cartas a todos lados presentando francamente su nueva “religión” y el nuevo “mensaje divino” llamando a la gente para confesarla. No pasó mucho tiempo en que la mayor parte de los babies creyeron a él. Las discrepancias y disputas entre los “azalies” y “bahaíes” en Edrine de Turquía se agravó hasta el punto que llegó a ser una guerra mediática en que cada grupo revelaba secretos del otro insultándolo y posteriormente se volvió una guerra sanguinaria.
Por lo tanto, el gobierno Otomano decidió finalizar con ellos dividiéndolos y expulsándolos. Desalojó a los “azalies” junto con Yahia Sobhe Azal a Chipre y simultáneamente expulsó a Baha’ullah y sus seguidores hacia Acre en Palestina actual.
Baha’ullah en Acre estuvo bajo la vigilancia del gobierno Otomano en un castillo durante 9 años, donde pasó los restantes 15 años de su vida en la misma ciudad y murió cumpliendo 75 años en el año 1891 en la cuidad Hifa en palestina.
Después de que Baha’ullah proclamó ser “quien Dios lo manifestó”, envió cartas y tabas a los reyes, líderes religiosos y políticos del mundo proclamando varios tipos de autorías divinas para sí mismo. La más relevante de estas proclamaciones fue ser “la Divinidad y señorío” de la creación. “Dios de los dioses”, el “Creador del mundo”, quien es “No ha engendrado, ni ha sido engendrado”, “Dios único encarcelado”, “Obedecido verdadero” y “Señor que ve todo y nadie puede verlo”, entre otros fueron los apodos que él le dio a sí mismo.
Continuación del Movimiento Bahaí; Política Integrista Pro-Occidental
Los seguidores de Baha’ullah, después de su muerte también difundieron estos apodos, y finalmente lo creyeron como “Dios” tomando su tumba como “el qibla de los bahaíes”.[7]
Más que la proclamación de la divinidad, él trajo una nueva ley y escribió un libro llamado “Aqdas” -el más sagrado-, el cual los bahaíes lo consideran como “el abrogador de todos libros sagrados anteriores” y el “referente de todas leyes, obligaciones y prohibiciones”.    
Los babies que se abstuvieron de aceptar su proclamación, argumentaban que él fue quien trajo una nueva ley, mientras que la abrogación del libro “Baian” del Bab no debía suceder tan temprano tras muerte del Bab, particularmente que las leyes en el libro Baian y Aqdas no tuvieron semejanza alguna entre sí mismos, puesto que la base del Babismo era echar a basura todos libros no babies, así como el asesinato de todos opositores, mientras la base del Bahaísmo se había puesto en “la gran bondad, la gran misericordia, y la intimidad con todas naciones” -Ra’fate kobra va rahmate ozma va olfate ba yami’ melal-.
La más grande prueba de Baha’ullah para la veracidad de su proclamación, como también la de Bab, era “la rapidez de escritura y la buena caligrafía”. Se ha dicho que él redactaba un libro en cada día y noche. Posteriormente, una mayor parte de estas escrituras fueron echadas y demolidas por su orden. Sus escrituras también estaban llenas de los errores ortográficos, del estilo, y de sintaxis gramatical, etc. El más importante libro de Baha’ullah era llamado “Iqan”, en donde se encontraba muchos errores, así también mucho reconocimiento de él hacia su hermano Yahia Sobhe Azal, el cual realizó muchas correcciones y ediciones del mismo libro desde los últimos años de vida de Baha’ullah.
Después de la muerte de Baha’ullah, su hijo mayor Abbás Effendí (1844-1921) apodado como Abdul-Baha tomó su lugar. Aunque existieron discrepancias entre Abbás Effendí y su hermano Mohammad Ali Effendí para la sucesoria del padre, y que en el principio mayoría de los bahaíes siguieron a su hermano, finalmente Abbás Effendí ganó y llegó al ser el sucesor de su padre. Abdul-Baha no proclamó nada sin seguir al padre difundiendo sus enseñanzas, y para reconciliarse con los otomanos, participaba oficialmente en las oraciones rituales de los musulmanes y seriamente aconsejaba a los bahaíes hacer lo mismo, evitándolos totalmente a expresar sus credos bahaí en el territorio Otomano.
En los finales años de la Primera Guerra Mundial, cuando los otomanos estaban luchando contra la Inglaterra, y en el tiempo en que el primer ministro de Inglaterra, A. J. Balfour, había emitido en 1917 su famosa declaración denominado Declaración Balfour basada en las creación de un “hogar nacional judío en Palestina”, Cemal Pashá, el comandante del ejército otomano, decidió a asesinar a Abdul-Baha y a destruir los centros bahaí en Acre e Hifa, pero A. J. Balfour mandó al comandante del ejército de Inglaterra en Palestina para proteger con toda fuerza del Abdul-Baha y de los bahaíes.
Tras la conquista de Hifa por la Inglaterra, Abdul-Baha suplicó para el bienestar del rey de Inglaterra y agradeció a Dios por la extensión de la “justicia” en todo el territorio de Palestina. Abdul-Baha murió en 1921 en Hifa. En la ceremonia de su funeraria, además de participación de unos representantes de Inglaterra, Winston Churchill mandó una carta de condolencia por parte del rey de Inglaterra a todos bahaíes.
De los más importantes acontecimientos de la vida de Abdul-Baha se puede indicar sus viajes a Europa y América. Estos viajes se consideran un punto crucial en la esencia del Bahaísmo, en los cuales pudo familiarizarse con los conceptos de la modernidad, humanismo e intelectualidad occidental también aumentó la distancia entre las leyes bahaí y la apariencia de las leyes islámicas, mientras cuando los líderes bahaíes estaban concentrados en Oriente Medio intentaban justificar sus dogmas según las normas y narraciones islámicas. Por lo tanto, Abdul-Baha recopiló y ajustó las enseñanzas duodécimas de la Fe Bahaí, de contenido de las ideas teológicas, sociales y espirituales, dándolas una adaptación y reconciliación con las normas de la Modernidad occidental.
Posterior a la muerte de Abdul-Baha y por su testamento, Shoghi Effendi apodado como “Shoghi Rabbani” llegó a ser el “Guardián” y designado cabeza de los bahaíes. Esta sucesión también no se obtuvo sin discrepancias debido a que según el testamento de Baha’ullah después de Abdul-Baha debía ser su hermano Mohammad Ali Effendi como el liderazgo, pero Abdul-Baha lo derogó e colocó a Shoghi Effendi.
Shoghi, al revés que sus ancestros, tuvo educación universitaria de la universidad americano en Beirut y luego en Oxford. Su rol esencial en la historia del Bahaísmo fue el desarrollo de las organizaciones oficiales y mundiales del mismo, el cual tomó su rapidez durante la década sesenta en Europa y América por medio de la construcción de los templos continentales Bahaí denominados “Mashrigh al-Azkar” -Casa de Adoración Bahaí-. Baitul-Adl -la Casa Universal de Justicia- es el centro oficial e espiritual de los bahaíes en la ciudad Hifa en Palestina –Israel actualmente- donde manda y supervisa a todas asambleas espirituales bahaíes en el mundo. Shoghi Effendi, en su vida, defendió a la creación de Israel dando la hermandad de los bahaíes al presidente de este gobierno usurpador.
 
Bibliografía
Revista Profesional Sobre las Religiones y Credos, Marzban Nameh, N° 3
http://www.wikifeqh.ir
Nabil Zarandi, Hayi Mirzayani Kashani
 

[1] La mayor parte de este artículo fue extraído de la Revista Profesional Sobre las Religiones y Credos, Marzban Nameh, N° 3
[2] http://www.wikifeqh.ir
[3] http://www.wikifeqh.ir
[4] Nabil Zarandi, pág. 85, 88, y 91, Hayi Mirzayani Kashani.
[5] Nabil Zarandi, pág. 259-260
[6] Hayi Mirzayani Kashani, pág. 240-241
[7] Qibla del Islam es la Ka’ba situada en la ciudad santa de Meca, donde se considera muy sagrada y todas los musulmanes en las adoraciones rituales (salat) se dirigen hacia este mismo lugar.